Calentar el horno a 210 grados. Lavar los rabanitos, condimentarlos con todos los ingredientes y revolver asegurándose que queden aderezados de forma pareja.
Llevar al horno en una placa o asadera, sin cubrir, y cocer entre 20 minutos y media hora, pinchando con un tenedor para saber cuándo están tiernos.
Si la cocción se hace larga, se puede agregar un chorrito de agua y sacudir un poco la asadera para distribuir bien.