Recomendaciones para el verano

¿Qué debemos considerar?

• Mejorar nuestra hidratación

• Modificar el tipo de preparaciones y menúes incluyendo todos los grupos de alimentos

• Cuidar la calidad higiénica de los alimentos

• Las altas temperaturas, la humedad y una mayor sudoración hacen que el organismo pierda mayor proporción de agua. Por eso es fundamental ingerir líquidos con mayor frecuencia, sobre todo, si nos exponemos al sol, practicamos ejercicio o algún tipo de actividad física

• Cuando el organismo no puede mantener una temperatura normal y ésta aumenta significativamente, puede ocurrir un episodio conocido como golpe de calor. Los grupos más vulnerables son los ancianos/adultos mayores y los niños, sobre todo los más pequeños

• Incorporar variedad de frutas y verduras porque nos aportan mucha agua, vitaminas y minerales

Frutas

Se recomiendan entre 2 y 3 porciones al día.
Una porción equivale a: unidad chica o ½ unidad grande de manzana, naranja, pera, banana
Una taza de ensalada de frutas, uvas o frutillas equivalen aproximadamente a 150gr de frutas

Vegetales

Se recomienda un plato o boul  en cada comida principal (almuerzo y cena). Combinar varios colores, así aportamos fibra, vitaminas y minerales.
Diez motivos para incluir verduras y frutas en el menú de cada día:
- Hidratan y refrescan
- Dan vitalidad
- Depuran el organismo
- Regulan la función intestinal
- Aportan pocas calorías
- Cuidan el corazón
- Mejoran la digestión
- Previenen la anemia
- Son sabrosas y nutritivas
- Protegen la piel

¿Cómo mejoramos nuestra hidratación?

Incluyendo una botella de agua fresca en la mesa durante las comidas, en el escritorio del trabajo, y compartiéndola con quienes nos rodean

Teniendo una botella a mano en la playa o en la pileta, ya que al estar frescos podemos no sentir sed, pero se pierde líquido por el movimiento, calor y sudor

Preparando jugos y licuados con frutas y agua. Probá congelándolos, para luego consumirlos cuando quieras algo fresco y dulce

Importante. Tomar agua cuando sientas dolor de cabeza, sueño, falta de energía y concentración, ya que pueden ser “llamados del cuerpo” frente a la falta de líquido.