Recomendaciones ante eventuales
cortes de energía

La falta de energía pone en peligro la seguridad de aquellos alimentos que requieren, para su conservación, de la cadena de frío.

Recomendaciones:

1. Abrir lo menos posible la heladera.

2. Revisar que el cerramiento de la heladera (burlete) esté en buenas condiciones, ya que su deterioro contribuye a la pérdida de frío.

3. Limitar la compra de alimentos perecederos que necesiten ser refrigerados.

4. Tratar de reemplazar los alimentos perecederos por otros no perecederos (por ejemplo, usar leche en polvo en vez de leche fluida).

5. Extremar cuidados con el consumo de todo tipo de carne (vaca, pollo, pescado). Hay que cocinarlas muy bien y en forma completa. Si la carne perdió la cadena de frío desecharla, aunque conserve su color y olor (la proliferación de bacterias se produce antes de que esas características se modifiquen).

6. Los alimentos conservados en el “freezer” deben revisarse antes de su consumo. Si se observa descongelamiento (cajas mojadas, ablandamiento, presencia de cristales de hielo), consumir los productos en el momento. Nunca se debe volver a congelar algo que ya se descongeló.

7. Ante la duda, evitar el consumo de los alimentos que hayan permanecido más de dos horas por encima de la temperatura de conservación recomendada.