En muchas oportunidades, las madres que están amamantando a sus bebés, se encuentran con ciertas dificultades que le impiden poder realizarlo en su plenitud: los dolores, las grietas, la vuelta al trabajo, una enfermedad, la ingesta de medicamentos, la demanda casi permanente del niño y el cansancio que experimenta, suelen ser la causa más frecuentes del abandono de la lactancia.

Por lo general, dichas razones suelen ser sólo míticas, creencias populares o falta de información que llevan a reemplazar la lactancia materna sin ningún cuestionamiento.

Por ello, es de suma importancia que los materiales informativos y educativos, impresos o audiovisuales relacionados con la alimentación de los lactantes y destinados a las mujeres embarazadas, en período de lactancia, niños y niñas de corta edad, deben incluir de manera clara los siguientes datos:
• Ventajas y superioridad de la lactancia natural.
• Nutrición materna y preparación para la lactancia natural y el mantenimiento de ésta.
• Efectos negativos que ejerce sobre la lactancia natural la introducción parcial de la alimentación con mamadera.
• Dificultad de volver sobre la decisión de no amamantar al niño y uso correcto (cuando sea necesario) de preparaciones para lactantes fabricadas industrialmente o hechas en casa.

Cuando dichos materiales contienen información acerca del empleo de preparaciones para lactantes, deben señalar:
• Repercusiones sociales y financieras.
• Riesgos que presentan para la salud los alimentos o los métodos de alimentación inadecuados.
• Riesgos que presenta para la salud el uso innecesario o incorrecto de preparaciones para lactantes y otros sucedáneos de la leche materna.
• No deben utilizarse imágenes o textos que puedan idealizar el uso de sucedáneos de la leche materna.

      
  Ejemplo de publicidad engañosa. En él vemos a un niño tomando el biberón al lado de un niño tomando la teta, por lo que el anuncio pone ambos comportamientos al mismo nivel, como si fueran alternativas exactamente iguales.

Estos productos no deben ser objeto de publicidad ni de ninguna otra forma de promoción destinada al público en general.

Los fabricantes y los distribuidores no deben facilitar, directa o indirectamente, a las mujeres embarazadas, a las madres o a los miembros de sus familias, muestras de los productos

No se debe haber publicidad en los puntos de venta, ni distribución de muestras ni cualquier otro mecanismo de promoción como:
• Presentaciones especiales
• Cupones de descuento

Los fabricantes y distribuidores no deben distribuir a las mujeres embarazadas o a las madres de lactantes y niños de corta edad, obsequios de artículos o utensilios que puedan fomentar la utilización de sucedáneos de la leche materna o la alimentación con mamadera.

El personal de comercialización no debe tratar de tener, a título profesional, ningún contacto, directo o indirecto, con las mujeres embarazadas o con las madres de lactantes y niños y niñas de corta edad. 

Las etiquetas deben visualizar toda la información indispensable acerca del uso adecuado del producto y no inducir a desistir de la lactancia natural.

Los fabricantes y distribuidores de las preparaciones para lactantes deben velar por que se imprima en cada envase o en una etiqueta que no pueda despegarse fácilmente del mismo, una inscripción clara y visible, de lectura y comprensión fáciles, en el idioma apropiado, que incluya todos los puntos siguientes:
• Las palabras "Aviso importante" o su equivalente; 
• Una afirmación de la superioridad de la lactancia natural; 
• Una indicación en la que conste que el producto sólo debe utilizarse si un agente de salud lo considera necesario y con previo asesoramiento de éste acerca del modo apropiado de empleo; 
• Instrucciones para la preparación adecuada, indicando los riesgos que puede acarrear para la salud realizarlo de forma incorrecta;
• Ni el envase ni la etiqueta deben llevar imágenes de lactantes ni otras imágenes o textos, que puedan idealizar la utilización de las preparaciones para lactantes.
• Pueden presentar indicaciones gráficas que faciliten la identificación del producto como  sucedáneo de la leche materna y sirvan para ilustrar los métodos de preparación. 
• No deben utilizarse términos como "humanizado", "materializado" o términos análogos.
• Pueden incluirse prospectos con información suplementaria acerca del producto y su empleo adecuado.

Los productos alimentarios y comercializados para la alimentación de lactantes, que no reúnan todos los requisitos de una preparación para lactantes, pero que puedan ser modificados a ese efecto, deben llevar en el rotulo un aviso en el que conste que el producto no modificado no debe ser la única fuente de alimentación de un lactante.

La etiqueta debe indicar todos y cada uno de los extremos siguientes: 
• Los ingredientes utilizados; 
• La composición/análisis del producto;
• Las condiciones requeridas para su almacenamiento  
• El número de serie y la fecha límite para el consumo del producto, habida cuenta de las condiciones climatológicas y de almacenamiento en el país de que se trate.

La leche materna sigue siendo el mejor alimento para el bebé. Le transmite anticuerpos que lo previenen de ciertas enfermedades, nutrientes que promueven su desarrollo físico y cognitivo, y afecto que le permite la unión y la generación inicial de vínculos afectivos con otro, su mama.

Imagen publicidad: http://maternidaddiferente.blogspot.com.ar